retrato frontal de medio cuerpo del osteópata Chema Mancheño

Osteópata y quiromasajista en Salamanca

Mi nombre es Jose María Mancheño, pero todo el mundo me conoce como Chema.

Antes de trabajar como Osteópata y quiromasajista, me licencié en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid a finales del siglo pasado y trabajé en la industria farmacéutica durante más de una década y media. 

Siempre supe que ninguna de esta dos facetas de mi vida eran mi verdadera vocación así que un buen día, hace unos años, decidí buscar aquella actividad que podría requerir de las capacidades y habilidades en las que yo era realmente bueno y que me interesaban genuinamente.

Te ofrezco atención especializada

Busqué qué podría aunar el mundo de la salud, el deporte, mis habilidades manuales, la orientación a conseguir resultados tangibles, las ganas de ayudar a los demás a estar mejor, la ambición por saber cómo funcionan las cosas y como se reparan así como el interés por seguir estudiando y descubriendo nuevas cosas cada día. 

Y el camino del descubrimiento me llevó hasta el estudio y la práctica de la Osteopatía, un verdadero flechazo que hoy en día me permite desarrollar a diario todas las facetas que me interesan y me hacen disfrutan en la vida. Puedo decir que soy uno de esos afortunados que se dedican a su pasión y como todo lo que se hace de forma apasionada consiguiendo excelentes resultados en las personas que me visitan.

entrevista en la consulta de Osteopatía
aplicación de Osteopatía en cadera y glúteo

Conoce mi filosofía de trabajo como osteópata y quiromasajista

Mi filosofía de trabajo surge de todas estas experiencias previas y del camino de constante descubrimiento que supone la osteopatía. 

No habrá nunca un listado de masajes o técnicas osteopáticas en la pared de mi consulta para que la persona haga una elección, sino que todo nace de valorar qué no está funcionando correctamente en su cuerpo y reconocer qué desequilibra su cuerpo física o emocionalmente . A partir de ahí, mi compromiso será siempre emplear todo aquello que yo pueda conocer o estudiar para conseguir como resultado de su aplicación que la persona pueda volver a desarrollar su vida diaria sin limitaciones, molestias o dolores. El verdadero bienestar.